Las microfibras están elaboradas químicamente a partir de materiales sintéticos. Principalmente, tienen aplicaciones para artículos a nivel técnico. Reciben el nombre de microfibras por su reducido grosor que las dota de características interesantes y peculiares, como por ejemplo la capacidad de transpirar o de retener mucha agua por adsorción. El reto en la obtención de estas fibras es, pues, su gran finura que hace que sean 100 veces más finas que el cabello humano.