Las fibras químicas tienen una historia relativamente corta, puesto que hace poco más de 100 años que se conocen. Sin embargo, han avanzado a las fibras naturales en cuanto a su uso.
La primera fibra química que se creó fue el rayón, en un intento de imitar a la seda natural, que es una fibra con un coste elevado y de difícil obtención. A los primeros rayones se les conoció como seda artificial.