Reciben el nombre de ligamentos fundamentales, aquellos que tienen una estructura simple. Son fundamentales por ser la base para la creación de ligamentos más complejos.
Para entender estos contenidos es necesario tener conocimientos sobre la teoría de los tejidos de calada.
La teoría de los tejidos de calada
Los ligamentos fundamentales tienen por enunciado nem, donde n y m son números enteros positivos primos entre ellos. Que sean primos entre ellos significa que no tienen divisores comunes, que no sea la unidad. En los ligamentos fundamentales se dan las siguientes características:
Hay tres tipos de ligamentos fundamentales:
Los ligamentos fundamentales tienen sus derivados, llamados ligamentos derivados de los fundamentales.
Es el ligamento de calada más simple posible y también el más usado.
El ligamento tiene como enunciado único al 1e1. Se puede representar con una cuadrícula de dos hilos por dos pasadas.
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El tafetán es también, con un coeficiente de ligadura igual a la unidad, el ligamento de calada que más ata.
Las sargas generan diagonales sobre la superficie de los tejidos.
Sus enunciados tiene la forma ne1 o 1en, donde n es un número entero mayor que uno. En la tabla de abajo se encuentran algunos ejemplos de sargas fundamentales con los enunciados que les corresponden.
| 4e1 | 1e4 | 2e1 |
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Cuando el enunciado es de tipo ne1 las diagonales suben de izquierda a derecha. En cambio, cuando el enunciado es el tipo 1en las diagonales suben de derecha a izquierda.
Los rasos, también llamados satines, dan lugar a tejidos con superficies lisas y brillantes. Tienen como enunciado general nem, donde n y m son números primos entre ellos (no tienen divisores comunes diferentes a 1).
A continuación hay un par de ejemplos de rasos fundamentales con los enunciados que les corresponden.
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7e3 |
3e2 |
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